Soy una persona que debora música de forma compulsiva. Paso todo el día escuchando y buena parte buscando cosas nuevas. Cada cierto aparece alguna canción que se me clava en la cabeza y que paso escuchando una y otra vez. La semana pasada cuando estaba en un hotel con Y2 descubrí este video en la MTV2:
Automáticamente se convirtió en la canción de la semana. Es lo primero que me pongo al salir de casa, y la pena es que no pueda escucharla mientras voy en moto.
Que curioso el tema de las parejas liberales. Yo mismo estoy ahora mismo en una de esas relaciones, pero hay tantas y tantas variables que lo hacen un mundo infinito.
Sin duda si estoy así con Y2 es porque no es la mujer de mi vida. Claro que el hecho de que no esté en Madrid ayuda (sólo nos vemos una o dos veces al mes) y aunque hablemos todos los días no es lo mismo.
¿Pero que ocurriría si estuviera enamorado de ella? Seguro que no podría tener una relación liberal. Una como la que tiene Pe con su chico.
No os he hablado de ella por todo el tiempo que he tenido abandonado el blog. Pe es una mujer increíble. Simpática, muy guapa, enamorada de la música y con la que puedes estar horas y horas hablando de miles de temas. Sin dudas podría ser (es) una de las mujeres de mi vida. El problema es que tiene novio de toda la vida, con el que vive y piensa formar un hogar.
A pesar de ello y tras meses de acercamiento, una noche nos liamos. Y repetimos varias veces hasta que tuvimos que poner las cartas sobre la mesa y vimos que lo nuestro era imposible.
Desde luego no se que tengo que siempre me acerco a la mujer equivocada, a la que me va a dar quebraderos de cabeza. Pero me gusta tanto...
Este jueves, y tras un mes o dos de tranquilidad, Pe me buscó. Y claro, me encontró, no podía ser de otra manera. El problema que es ambos vivimos por el barrio en el que salimos de marcha, y esa noche nos vieron. Se ha destapado el pastel y ahora casi toda la gente de nuestro entorno lo sabe.
Lo fuerte es que el novio (al que conozco) lo sabía desde hace tiempo, y aún así ayer estuvimos en un pub echándonos unas risas juntos.
No quiero que Y2 se sienta mal, que crea que me aprovecho de ella. Pero su actitud comienza a darme hasta miedo. Vale que como me dice una amiga, si te acuestas con ella por segunda o tercera vez, atente a las consecuencias, pero maldita sea, le dejé bien claro que somos muy distintos, que tenemos diferentes ideas y yo no quiero ninguna relación.
Pues no, no vale.
Sigue encima, sigue queriendo q vaya y que esté con ella, todo el tiempo. Y lo peor, es que ahora sabe donde vivo, ayer comió en mi casa con mi hermano. Así que este verano voy a ver como me las apaño para no tenerla siempre encima sin hacerle daño.
Hoy ha sido día de hablar con un montón de amigas. Algunas las tengo cerca, y otras están muy lejos de aquí, incluso en otro país. Es el caso de María, que está en Irlanda.
María es una chica por la que perdí la cabeza hace cosa de un año. Estuvimos sólo dos días juntos, y me quedé con ganas de mucho más. Pero ella sólo buscaba el rollo de una noche, así que no pude pasar de ahí. De vez en cuando hablamos por el messenger, y las pocas veces que hemos coincidido en España siempre ha sido un reencuentro muy alegre, pero nada más.
Hoy me ha hecho mucha ilusión la conversación que hemos tenido, más de una hora contándonos nuestra vida, yo mi nueva situación con el cambio de piso, ella que vuelve en breve por estas tierras, etc etc. Me han dado unas ganas terribles de abrazarla, de darle un beso. Se que es una ilusión vana, pero quiero verla de nuevo este verano, quiero que volvamos a estar juntos.
Maldita sea, quiero que llegue ya el verano, quiero estar en Benicàssim.
Sin duda uno de mis defectos es que soy un caprichoso. Siempre lo he sido, aunque por suerte he sido muy comedido en ello, es algo que tengo que agraceder a mis padres. Pero en su día se me metió en la cabeza que quería un coche, y no paré hasta comprarme el que me gustaba (y que podía permitirme claro). Lo mismo me paso con el ipod, ahora con la moto... Cuando se me pone algo entre ceja y ceja no paro.
Con las mujeres me pasa algo similar. Lo gracioso es que eso me convierte en algo parecido a lo que me quejaba en el anterior post, en un pegajoso. Quizás no a ese nivel, pero si reconozco que soy bastante insistente (¿pesado?). Me pasó con M, y me está pasando ahora con C.
El sábado hablando con mi colega Alex le decía que andaba sacando de nuevo ese tema, y cuando le dije que ella no me hacía mucho caso me dijo: pues pasa de ella, ¿no?. Y tiene toda la razón, si no me hace caso debería olvidarme de ella e ir a por otra, que Madrid está lleno de mujeres guapas.
Pero no, C se me ha metido entre ceja y ceja, y aunque se que debería olvidarla ahí sigo.
El ruso blanco es una bebida increíble. Tiene la cualidad de entrar suavemente, subir un montón y estar buenísima. Y bien simple de preparar oiga, simplemente mezclas Vodka, Kaluha (licor de café) y leche a partes iguales, y le añades una pizca de nuez moscada o canela. Ya si le pones unas hojitas de menta te mueres.
Au señores/as, disfruten sus rusos blancos que yo ya tuve bastantes anoche. ;)
¿Qué convierte a una mujer de cariñosa a pegajosa? Yo me he preguntado esto muchas veces desde este lunes. Estuve con una chica que si bien de primeras parecía interesante, perdió todo asomo cuando comenzó a comportarse de forma pegajosa.
Entiendo que necesites más cariño, se que buscas atención y me encanta prestártela, nada más agradable. Pero hasta cierto punto, cuando la situación te hace replantearte la edad real de la otra persona, y si encaja más en 17 que en 27, la cosa no va bien.
Maldita sea, ¿también necesito dormir no? Cuatro horas está bien, pero sólo dos me parece excesivo.
Me la imaginaba en la playa. En verano, durante el Electrosplash, apareciendo por la arena del Gurugú mientras estaba bailando, posiblemente colocado. Me giraría, y sorprendido frotaría mis ojos dudando de que fuera realmente ella quien estaba allí. El mismo cuerpo delgado, los pechos prietos, el trasero firme moviéndose al son de la música.
Cinco meses después de nuestra fatal despedida, ¿cómo sería el reencuentro? ¿Le saludaría? ¿Daría media vuelta intentando olvidarla?
Si nos encontráramos de frente, se seguro lo que ocurriría. Por un lado intentaría despreciarla, hacer que no es nadie en mi vida, y por otro estaría deseando abrazarla y amarla sin freno. Una extraña contradicción.
Lo cierto es que no se si nuestras vidas se volverán a cruzar, pero si tuviera que elegir, no se que es lo que preferiría.
Me llamo Alec Party, y si hay algo en esta vida que me pierde es la fiesta, no lo puedo evitar. Ir tanto por ahí hace que te sucedan mil situaciones que no podían quedar en el olvido. Para eso está este blog. Que lo disfruten tanto como yo.